Hoy me levanté extrañamente temprano: a las 4:45 a.m.
Me puse una rato a leer en lo que llegaba la hora de hacer ruido en la casa, jejeje.
Hice el intento de ponerme unos pantalones color beish (se escribe beige, pero se dice beish, ok?) que ya tenía un rato sin ponerme (un par de meses) y, oh sorpresa! me quedaron como el paracaídas después de usarlo… un enorme trozo de tela abombado entre la cintura y el tiro! ¿alguna vez han visto como se ve un niño con ropa pañalera SIN pañal? Hagan de cuenta. Con todo el dolor de mi corazón, lo donaré para casa de campaña…
Ni hablar, mezclillazo! Iba yo con una estúpida cara de satisfacción! jajaja.
Me desayuné dos tacos que eran de carne asada, pero, como había sobrado suficiente arrachera del día anterior… mi desayuno fué huérfano! NO TUVO MA-DRE! Receta: arrachera asada, dos tortillas, guacamole, salsa de chile de arbol (Yahualica, no chino!) y, por supuesto CAFE!
A media mañana (que en realidad fué a medio día! mucha chamba!) me comí unos pepinos con limón y sal (olvidé algo, creo que el chile en polvo, ni modo).
Y la hora de la comida: Filete de pechuga de pollo a la plancha, con pimienta, acompañado de una guranición de ejotes a la mantequilla. De lujo! Le presumí a mis compas de Nutricampeones y se les antojó, jejeje.
Ojo: cuando digo mantequilla es mantequilla, de leche de vaca, no light, no margarina, no la cosa extraña que venden como “I-can’t-believe-is-not-butter!”. Según la doc, es más saludable. Yo la apoyo.
A media tarde, una barra de granola con almendras de la marca del viejito con cabello blanco y cara de depravado sexual (quaker, pues, pero no puedo decirlo porque se enojan!) Muy buena!
Me descolgué con una amiga a tomar un café y nos tocó una anécdota chistosa: una doña le estaba pintando el cuerno a su marido y zaz! que llega el toro! Pues el sancho (amante, torero o como gusten decirle) se escondió en el baño. La doña casi me atropella al salir del estacionamiento y tómala que choca con un poste. Sancho sale disparado del baño, brinca una cerca y se va corriendo por la calle hasta perderse. Marido y mujer se trepan a la camioneta chocada y se van. El iba mentando madres.
Lo que hay que ver en este mundo.
Me tomé un té helado de hierbabuena con canderel.
Llegué a casa y me esperaba un licuado sabrosón: 1 taza de leche descremada, 1/2 taza de fresas, 1/2 taza de zarzamoras, y una cucharadita de azúcar baja en calorías, todo licuado con hielo, y una rebanada de pan tostado con matequilla. YOM!
Estudié un rato con la chaparrita porque mañana nos toca exponer tema en el grupo al que vamos, y a las 11:00 (¿que me pasa? ¿porque tan temprano?) ya estabamos roncando.
11
jun
10
1 Respuesta a “Adiós, gordito! Día 19, jueves 10 de junio 2010”