Chamacos!
Vuelto he de mis andares pecaminosos por el bajo mundo de las ventas de ERPs, similares y disconexos.
Ya se que hace un chingomás de un año que no postiaba (sí, con “i”) nada, pero pos andaba trabaje y trabaje en una empresa que salió pior (también con “i”) que la anterior. Pero ya salí y acepté una responsabilidad poca madre en una empresa joven comandada por un joven muy chingón (en ambos sentidos: porque es un buenazo y también ¡como chinga!) y pos hay que talonearle fuerte porque ahora no es nomás mi chuleta la que tengo que corretear, sino la de toda la empresa.
Y ahora que empezó el año, uno de mis pocos propósitos fue retomar este blog que tenía tan olvidado…
Yo se que mis tres lectores estarán tan entusiastas como una piedra, pero pos con que uno solo lo lea y sonría manque sea por mi mala ortografía, ya estamos del otro lado.
En este 2012 vamos a echarle con todo a todo.
También, es un año complicado por tres eventos super trascendentes que enumero en órden de catastrofiquez (o sea de su nivel de desastrosidad):
1.- las elecciones para munícipes, diputados locales y gobernador en Jalisco y para diputados federales, senadores y presidente de la república (seis burros por un boleto!)
2.- el 21 de diciembre se acaba el mundo según dicen unos monitos que aseguran interpretar las profecías de los mayas
3.- la más terrible: acompleto mis 4 décadas en diciembre!
Por eso, he decidido seguir adelante con este blog donde hablaré de política (otra vez según MI punto de vista totalmente parcial y sui generis), de temas irrelevantes y de retomar mi guerra contra la obesidad por enésima vez.
Mi meta es pasar de ser una escultura similar a las de Botero a ser algo más parecido a un ser humano.
Por lo pronto, hoy empecé con una desintoxicadita muy macabra: desayuné jugo de naranja y un yogurth natural a media mañana. Comí hartas verduras y hartas frutas y otro yogurth natural a media tarde y cené unas cuantas verduras y otro yogurth natural. Todo aderezado con varios litros de agua natural, que, pa’ variar, aumentaron mis visitas al WC y me la pasé “echando firmas”.
Weno, los dejo, porque tengo que estudiar sobre como hacer un embudo de ventas (o pipeline) realista y predictible, que no raye en la chaqueta mental, como acostumbramos la mayoría de los que estamos en ventas entre el Río Bravo y la Patagonia.
Wenas noches
C’Ya!
NecroDaddy